Pensarse con amor

Hay una canción de Amparo Sánchez que recomiendo escuchar a toda mujer, Alma de Cantaora. En ella escuché esto que tanto me gustó de “pensarse con amor”. Y es que… ¡cuánta razón! ¡Qué difícil nos lo ponen! Pero… ¡qué indispensable es para hallar nuestra felicidad! Esta entrada va dedicada a una persona muy mágica y muy especial, pero me gustaría que todas las que lo leáis aceptéis el mensaje como destinatarias.

Lo primero que quiero que entiendas es que todo eso que sientes, la inconformidad, la falta de autoestima, de amor propio, de aceptación y reconocimiento de tu cuerpo, no es más que el fruto de lo que te llega a lo largo del día. Por lo tanto, es importante que comprendas que lo que te pasa es normal y que, bajo ningún concepto, debes sentirte responsable o culpable por ello. Sé que es confuso y frustrante seguir sintiéndose así cuando no se corresponde en absoluto con tus principios, pero la presión es tan fuerte que no bastará solo con comprender la situación. Así es que, tanto a ti como a mí, nos toca a partir de ahora luchar cada día más fuerte para vencer toda la basura que nos rodea y que trata de apagar nuestra luz. Porque somos más fuertes, porque lo valemos y porque nos lo merecemos. Y… ¿Cómo venceremos a una fuerza tan grande y que tiene como fieles y ciegos militantes a tantas y tantos?

Esa es la cuestión, una vez comprendemos que no nos creemos el cuento y que queremos para nosotras algo mejor, ¿cómo luchamos para conseguirlo? Pues aprendiendo a “pensarse con amor”. Y es que si tú misma no te piensas con amor no habrá nadie que pueda sustituir esa necesidad para el propio bienestar, y al fin y al cabo, para tu felicidad. Eres humana y eres mujer. Eres una criatura maravillosa, eres belleza por naturaleza y además tienes el increíble don de dar vida. Aprende a reconocer tu cuerpo como esa criatura maravillosa. No se trata de luchar para “perfeccionarlo” hacia el modelo que tratan de imponernos y pensar que cuando lo alcances será cuando al fin te pensarás con amor. NO. Se trata de aprender a quererte, por dentro y por fuera. Cuando hayas cogido unos kilitos o cuando los hayas perdido. Cuando te hayan salido granos o no te hayas depilado. Cuando te sientas irritada o sientas que lo estás haciendo todo mal, porque simplemente estas cometiendo errores, lo cual es parte de tu naturaleza humana. Cuando creas que lo que vas a decir es una estupidez, no te quites importancia, cuanto más te valores tú, más te valorarán lo demás. Mírate al espejo, pero hazlo sin juzgarte. Mírate con el amor y el cariño que miras a las personas que más aprecias, porque te mereces eso o más. Los primeros días será extraño y difícil (tanto tiempo haciendo lo contrario…), pero tal vez tras mucho repetirlo empieces a asimilarlo. Procura pensar de este modo positivo en la misma medida que desde el exterior procuran que pienses lo contrario. Así es como se ganan las guerras, acabarás con lo negativo añadiendo más positivo. Ésta es tú guerra, ésta es mi guerra, ésta es nuestra guerra.

Eres pura magia, amor, naturaleza y belleza. Recuérdalo cada vez que intenten hacerte creer lo contrario. YO SOY GUAPA, YO SOY LISTA, YO SOY FUERTE.